Mujer sonriente observa un coche Mini amarillo siendo entregado en una plataforma de AutoHero frente a un edificio moderno.

Revisión de un coche de segunda mano 2026: guía completa antes de comprar

Actualizado: 17.06.2026

Antes de comprar un coche de segunda mano debes comprobar tres cosas: el historial del vehículo mediante matrícula, bastidor/VIN o informe DGT; el estado mecánico real con una prueba de conducción; y que la documentación esté completa y coincida con los datos del coche. Estos pasos te ayudan a detectar problemas mecánicos, cargas administrativas, fraudes de kilometraje, ITV caducada o posibles vicios ocultos antes de cerrar la compra.

Por qué la revisión previa es clave

Comprar un coche de segunda mano sin verificación previa puede salir caro. Un problema mecánico no detectado, una ITV irregular, una reserva de dominio activa o un historial poco claro pueden convertir una buena oferta en un gasto inesperado a medio plazo.

No necesitas ser experto en automoción, pero sí conviene seguir un proceso ordenado: comprobar el historial, revisar el estado físico y mecánico, hacer una prueba de conducción real y verificar la documentación antes de pagar o firmar.

Además del estado del vehículo, conviene tener en cuenta cuánto se devalúa un coche con el paso de los años, ya que la depreciación influye directamente en si el precio que te piden es justo. Si todavía estás decidiendo entre comprar nuevo o usado, puedes comparar las ventajas y desventajas de comprar coche nuevo vs segunda mano antes de avanzar.

Repaso antes de comprar un coche de segunda mano

Qué revisarQué comprobar
HistorialInforme DGT, número de titulares, cargas, ITV, kilometraje y llamadas a revisión
IdentificaciónMatrícula, bastidor/VIN y datos que coincidan con la documentación
MantenimientoLibro de mantenimiento, facturas de taller y revisiones periódicas
ExteriorPintura, golpes, óxido, neumáticos, lunas, faros y holguras
InteriorTestigos, mandos, climatización, desgaste de asientos y cuadro de instrumentos
MecánicaMotor, frenos, suspensión, dirección, embrague y caja de cambios
Prueba de conducciónAl menos 30 minutos en ciudad, carretera y distintas velocidades
DocumentaciónPermiso de circulación, tarjeta ITV, contrato, DNI/NIE y justificantes

Cómo comprobar el historial del coche

Persona sentada al volante de un coche Volvo, enfocada desde el lado del conductor, mostrando el cuadro de mandos y el interior del vehículo.

Antes de ver el coche en persona, revisa su historial administrativo y técnico. La forma más fiable de empezar es solicitar un informe de un vehículo de la DGT usando la matrícula, el número de bastidor/VIN o el NIVE.

La DGT ofrece un informe reducido gratuito y varios informes detallados de pago. El informe reducido permite saber si hay alguna incidencia básica que pueda impedir la circulación o la transferencia. El informe completo incluye más información administrativa y técnica, como titulares anteriores, historial de ITV, kilometraje registrado, cargas, datos técnicos y posibles llamadas a revisión pendientes.

Qué datos conviene revisar en el informe

Antes de comprar, comprueba especialmente:

  • que el vehículo esté dado de alta;

  • que el vendedor sea realmente el titular;

  • que no existan embargos, precintos o reservas de dominio;

  • que la ITV esté en vigor;

  • que el kilometraje registrado sea coherente;

  • que no haya incidencias que bloqueen el cambio de titularidad;

  • que los datos técnicos coincidan con el coche anunciado.

Ojo: Una discrepancia entre el kilometraje anunciado, el historial de ITV y el desgaste real del coche puede ser una señal de manipulación del cuentakilómetros. Para valorarlo mejor, revisa también cuántos kilómetros son aceptables en un coche de segunda mano según su antigüedad.

VIN, matrícula y libro de mantenimiento: qué aporta cada uno

Detalle del piloto trasero de un coche negro aparcado en la calle, con fondo desenfocado de vegetación y edificios.

El VIN o número de bastidor identifica de forma única al vehículo. Puedes encontrarlo en el permiso de circulación, en la ficha técnica y, normalmente, grabado en el chasis o visible en la parte inferior del parabrisas.

Con la matrícula o el bastidor puedes solicitar información administrativa del coche, pero no debes asumir que el VIN por sí solo te dará todo el historial de mantenimiento. Para saber cómo se ha cuidado realmente el vehículo, revisa el libro de mantenimiento del coche, las facturas de taller y los justificantes de revisiones.

Lo ideal es que el kilometraje, las ITV, las facturas y el desgaste visible del coche cuenten la misma historia. Si el vendedor no puede justificar revisiones importantes o evita enseñar documentación, conviene extremar la precaución.

Revisión exterior del coche

Pareja sonriente observa su nuevo coche BMW azul con matrícula de AutoHero en un ambiente residencial al aire libre.

Antes de arrancar, dedica unos minutos a revisar el exterior con buena luz. No se trata solo de buscar arañazos, sino de detectar señales de reparaciones mal hechas, golpes importantes o desgaste irregular.

Carrocería y pintura

Comprueba si hay diferencias de color entre paneles, holguras desiguales entre puertas, capó y maletero, o zonas con pintura más brillante que el resto. Estos detalles pueden indicar reparaciones tras un golpe.

También revisa bajos, pasos de rueda y bordes de puertas en busca de óxido, especialmente si el coche ha circulado en zonas húmedas o de costa.

Neumáticos

Los neumáticos deben tener dibujo suficiente y desgaste regular. Si un neumático está mucho más gastado por un lado, puede haber problemas de alineación, suspensión o presión incorrecta.

Comprueba también que las cuatro ruedas sean de medidas compatibles con la ficha técnica y que no haya grietas, deformaciones o golpes en los flancos.

Faros, lunas y retrovisores

Revisa que no haya grietas en el parabrisas, faros con humedad interior o retrovisores dañados. Enciende luces de cruce, largas, intermitentes, luces de freno, antiniebla y marcha atrás.

Revisión interior del coche

El interior puede darte muchas pistas sobre el uso real del vehículo. Un coche con pocos kilómetros no debería tener volante, pedales, pomo del cambio o asientos excesivamente desgastados.

Testigos y cuadro de instrumentos

Al poner el contacto, los testigos del cuadro deben encenderse y apagarse correctamente al arrancar. Si permanece encendida una luz de motor, airbag, ABS, presión de aceite o batería, puede haber una avería pendiente.

Desconfía también si algún testigo no se enciende nunca, porque podría haber sido manipulado o estar desconectado.

Climatización y mandos

Prueba aire acondicionado, calefacción, elevalunas, cierre centralizado, pantalla multimedia, limpiaparabrisas, sensores, cámara trasera y todos los mandos eléctricos.

El sistema de climatización debe enfriar o calentar con eficacia y no desprender olores desagradables. Un olor a humedad puede indicar filtros sucios, condensación o problemas en el circuito.

Desgaste general

Observa el estado de asientos, cinturones, alfombrillas, maletero y guarnecidos. El desgaste debe ser coherente con la edad y el kilometraje declarados.

Prueba de conducción: qué revisar paso a paso

La prueba de conducción es imprescindible. Lo ideal es que dure al menos 30 minutos y combine ciudad, carretera, rotondas, frenadas, aceleraciones y distintos tipos de firme.

Si el vendedor no permite probar el coche, lo limita demasiado o evita que lo conduzcas en carretera, es una señal de alerta.

Arranque y motor

El coche debe arrancar sin dificultad, tanto en frío como en caliente. En ralentí, el motor debe sonar regular y sin vibraciones excesivas.

Presta atención a ruidos metálicos, humo anómalo por el escape, tirones al acelerar o pérdida de potencia. También revisa si la temperatura del motor sube de forma normal y se mantiene estable.

Embrague y caja de cambios

Prueba todas las marchas durante la conducción. El cambio debe entrar con suavidad, sin rascar ni quedarse bloqueado.

En coches manuales, si el embrague patina, vibra o necesita liberarse casi por completo para que el coche empiece a moverse, puede estar desgastado. En coches automáticos, los cambios deben ser progresivos y sin golpes bruscos.

Frenos

Frena con presión ligera y después con más intensidad en una zona segura. El coche debe frenar recto, sin vibraciones fuertes en el pedal ni desviarse hacia un lado.

Si escuchas chirridos, notas pulsaciones o el volante vibra al frenar, puede haber desgaste en discos, pastillas o problemas en el sistema de frenado.

Dirección y estabilidad

Durante la conducción, el coche debe mantenerse recto sin tener que corregir constantemente el volante. Si se va hacia un lado, vibra a cierta velocidad o la dirección tiene holgura, puede haber problemas de alineación, neumáticos, suspensión o dirección.

Suspensión

Prueba el coche en calles con baches, badenes y firme irregular. La suspensión debe absorber las irregularidades sin golpes secos, rebotes excesivos ni ruidos metálicos.

Una suspensión en mal estado puede afectar al confort, a la seguridad y al desgaste de neumáticos.

Ruidos, olores y sensaciones

Durante la prueba, circula unos minutos sin música y con las ventanillas cerradas para escuchar mejor. Después, abre ligeramente una ventana para detectar ruidos exteriores.

Olor a quemado, combustible, humedad o aceite puede indicar problemas mecánicos, eléctricos o de estanqueidad.

Para ampliar esta parte, puedes consultar nuestra guía específica sobre la prueba de conducción de un coche de segunda mano.

La mejor forma de comprobar el estado de los frenos y la suspensión es utilizando un banco de pruebas para frenos y suspensión, y, si es necesario, realizar un alineado de ejes.

LG

Lutz Grunwald

Experto en calidad de Autohero

Para más detalle sobre las pruebas de conducción puedes consultar nuestra guía específica sobre la prueba de conducción de un coche de segunda mano.

Señales de alarma antes de comprar

Hay situaciones en las que conviene parar la operación o pedir una revisión profesional independiente antes de firmar:

  • el vendedor no aparece como titular del coche;

  • los datos del permiso de circulación no coinciden con el vehículo;

  • el kilometraje no encaja con el desgaste real;

  • no hay facturas ni historial de mantenimiento;

  • la ITV está caducada o tiene defectos graves;

  • el informe DGT muestra cargas, embargos o reserva de dominio;

  • el coche tira hacia un lado, vibra o hace ruidos extraños;

  • el vendedor presiona para pagar rápido;

  • el precio es demasiado bajo respecto al mercado;

  • no se permite una prueba de conducción completa.

Algunas de estas señales pueden anticipar problemas legales o mecánicos, estafas o posibles vicios ocultos en un coche de segunda mano.

Documentación y trámites antes de cerrar la compra

Además del estado mecánico, comprueba que la documentación esté completa y en regla. Antes de pagar, revisa el permiso de circulación, la tarjeta ITV, el contrato de compraventa, el DNI o NIE del comprador y vendedor, el justificante de pago y los documentos necesarios para hacer el cambio de titularidad.

Si compras a un particular, normalmente tendrás que liquidar el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y tramitar la transferencia en la DGT. Si compras a un profesional, lo habitual es recibir factura y contar con un proceso administrativo más guiado.

Puedes consultar todos los pasos en nuestra guía sobre trámites al comprar un coche de segunda mano y revisar qué papeles debes llevar después en la guía sobre documentación obligatoria del coche.

También conviene valorar si es mejor comprar un coche a particular o concesionario, ya que el nivel de protección, garantía y revisión previa puede variar mucho según el canal.

Comprar un coche ya revisado en Autohero

Si prefieres evitar todo este proceso de verificación por tu cuenta, en Autohero cada vehículo pasa por una revisión técnica y visual antes de ponerse a la venta. Los coches se inspeccionan, se reacondicionan cuando es necesario y se muestran online con fotos detalladas, incluyendo posibles imperfecciones visibles. Si prefieres evitar revisar cada punto por tu cuenta, puedes consultar cómo funciona el reacondicionamiento de coches en Autohero, desde la inspección inicial hasta el control final.

Además, los coches de Autohero incluyen 1 año de garantía gratuita, según las condiciones de la garantía, y garantía de devolución de 21 días. También puedes elegir entrega a domicilio o recogida en un punto disponible, con opciones de financiación.

Si buscas un modelo con buena trayectoria de fiabilidad a largo plazo, puedes consultar nuestra selección de los coches de segunda mano más fiables.

Preguntas frecuentes

Lo esencial es comprobar el historial del vehículo mediante informe DGT, matrícula o bastidor/VIN; revisar el estado mecánico; hacer una prueba de conducción completa; y verificar que la documentación esté en regla. También conviene revisar kilometraje, ITV, cargas, libro de mantenimiento y posibles señales de golpe o desgaste irregular.
Un coche usado está en buen estado cuando su historial, kilometraje, documentación y estado mecánico son coherentes. Debe arrancar bien, no mostrar testigos de avería, frenar recto, no vibrar, no emitir humos extraños y tener revisiones justificadas mediante facturas o libro de mantenimiento.
La DGT ofrece un informe reducido gratuito que puede solicitarse con la matrícula o el número de bastidor. Para información más detallada, como historial de ITV, kilometraje, cargas o número de titulares, existen informes de pago.
Lo recomendable es que dure al menos 30 minutos. Así puedes probar el coche en ciudad, carretera, distintas velocidades, frenadas, cambios de marcha y diferentes tipos de firme.
Debes revisar el permiso de circulación, la tarjeta ITV, el contrato de compraventa, el DNI o NIE de comprador y vendedor, justificantes de pago, facturas o libro de mantenimiento y, si es posible, el informe DGT del vehículo.
Compara el kilometraje anunciado con el historial de ITV, el informe DGT, las facturas de mantenimiento y el desgaste real del coche. Volante, pedales, pomo del cambio, asiento del conductor y neumáticos pueden dar pistas si el kilometraje no parece coherente.
Sí, especialmente si compras a un particular o no tienes experiencia revisando coches. Una inspección profesional puede detectar fallos de motor, frenos, suspensión, fugas, desgaste irregular o reparaciones anteriores que no se aprecian fácilmente.
Depende del tipo de vendedor, del defecto y de las condiciones de la compraventa. Si se trata de un problema grave, preexistente y no visible en una revisión normal, podría considerarse vicio oculto. Guarda contrato, facturas, fotos, informes de taller y cualquier comunicación con el vendedor.

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