Cómo saber si ya toca cambiar la batería
Una batería suele durar varios años, pero el frío, los trayectos cortos y dejar el coche parado mucho tiempo pueden acortar bastante su vida útil. Si tu coche tiene Start-Stop, también es normal que el tipo de batería y el uso influyan más.
Las señales más típicas son un arranque lento, luces más débiles de lo normal o fallos eléctricos puntuales. Si se enciende el testigo de batería, puede ser la batería… o el alternador: cómo saber si falla el alternador o la batería.
Si ya te ha fallado alguna vez y quieres una guía rápida para salir del paso, mira esto: qué hacer si tu coche no arranca.
Antes de cambiarla: lo básico y la parte importante
Cambiar una batería puede ser sencillo, pero conviene hacerlo con calma. Pesa, puede haber corrosión en los bornes y un mal paso puede provocar chispazos o errores en la electrónica. Si no tienes experiencia, si la batería está en un sitio complicado o no te sientes seguro, lo más prudente es ir a un taller.
Qué necesitas
Guantes y gafas, un juego de llaves/vasos, un paño y, si hay suciedad en los bornes, un cepillo. Trabaja en un lugar ventilado, con el coche apagado y sin fuentes de calor cerca. Evita apoyar herramientas sobre la batería.
Qué batería comprar para tu coche
Lo más seguro es igualar la batería que llevas: tamaño, posición de bornes y valores como Ah y CCA/EN. Si tu coche tiene Start-Stop, fíjate en el tipo: AGM o EFB. En general, evita “bajar” a una batería convencional si el coche está pensado para AGM/EFB.
¿Cuánto cuesta cambiar la batería?
El precio depende del tipo de batería, del coche y de si incluye montaje. En modelos con Start-Stop suele ser más caro y, en algunos, puede requerir ajuste o registro. Si pides presupuesto, pregunta siempre si incluye batería, mano de obra y la gestión de la batería antigua.
Cómo cambiar la batería paso a paso
Si tu coche lo permite y te sientes seguro, estos son los pasos. Hazlo con calma y sin forzar nada. Si ves chispazos, notas olor extraño o no puedes separar bien los cables, para y pide ayuda.
- Apaga el coche y localiza la batería. Identifica el borne negativo (-) y el positivo (+).
- Desconecta primero el negativo. Afloja la abrazadera del cable negro y sepárala para que no vuelva a tocar metal.
- Desconecta el positivo. Repite el proceso con el cable rojo.
- Retira la sujeción y saca la batería. Pesa bastante: levántala recta y evita volcarla.
- Limpia la bandeja y los bornes si hay suciedad o corrosión. Seca bien antes de montar.
- Coloca la batería nueva y fíjala con su soporte.
- Conecta primero el positivo y luego el negativo. Aprieta firme, sin pasarte.
- Arranca y comprueba luces, radio, elevalunas y avisos del cuadro.
Qué hacer con la batería vieja
No la tires nunca a la basura. Llévala a un punto de recogida autorizado o entrégala en una tienda/taller para su reciclaje.
Después del cambio: lo normal y lo que no
Después de cambiar la batería, es normal que se reinicien algunos ajustes como la hora o la radio. Si notas fallos eléctricos raros, lo primero es comprobar que los bornes estén limpios y bien apretados.
Si aparecen avisos en el cuadro
En coches modernos, especialmente con Start-Stop, puede tardar un poco en “volver” a funcionar con normalidad. Si los avisos persisten o el Start-Stop deja de funcionar durante días, lo más sensato es que lo revise un taller. Y si quieres entender mejor las señales del cuadro, aquí tienes una guía útil: testigos del coche.
Nota para híbridos y eléctricos
Esta guía es para la batería de 12V del coche. En híbridos y eléctricos también existe, pero la batería de tracción es distinta. Si te interesa, aquí lo explicamos: batería en coches híbridos.
Para mantener el coche al día y evitar sustos, puedes apoyar el resto de revisiones aquí: mantenimiento del coche.
Cuidar la batería: pequeños hábitos que evitan sustos
La batería casi nunca falla de golpe: suele avisar con arranques más lentos, luces más flojas o pequeños fallos eléctricos. Si te anticipas, evitas el típico día en el que el coche decide no arrancar.
Si quieres alargar su vida, ayuda mucho evitar trayectos muy cortos seguidos, no dejar el coche parado semanas sin arrancarlo y revisar de vez en cuando que los bornes estén limpios y bien apretados. Y si tu coche tiene Start-Stop, es normal que sea más exigente con la batería, así que conviene no escatimar en el tipo correcto.
Y lo más importante: si en algún paso no lo tienes claro, no pasa nada. Una batería pesa, puede haber corrosión y los coches modernos son sensibles a los cambios de tensión. En caso de duda, lo más prudente es que lo haga un profesional.
Para seguir cuidando el coche, aquí tienes dos lecturas útiles: testigos del coche y cambio de aceite.