
Después de comprar un coche: trámites, mantenimiento, ITV y primeros pasos
Después de comprar un coche, conviene comprobar primero que la titularidad, la documentación y el seguro están correctamente gestionados y que conoces la vigencia de la ITV. Después, revisa el historial del vehículo y organiza el mantenimiento según las indicaciones del fabricante, el kilometraje y las intervenciones que ya se hayan realizado.
Si el coche es de segunda mano, guarda además el contrato o la factura, los justificantes de la operación y cualquier informe sobre su estado. Tener toda esta información desde el principio facilita los trámites, el mantenimiento y una posible venta futura.
¿Qué hacer después de comprar un coche?
Puedes empezar por la cuestión que necesitas resolver:
Primeros trámites: titularidad, documentación y situación administrativa.
Seguro y circulación: qué comprobar antes de utilizar el vehículo.
Mantenimiento: cómo organizar revisiones, cuidados y reparaciones.
ITV: cómo comprobar su vigencia y próxima fecha.
Problemas después de la compra: qué hacer si aparece un testigo, ruido, fuga u otro síntoma.
Historial del coche: qué documentos y registros conviene conservar.
Qué comprobar en los primeros días después de la compra
Empieza reuniendo la documentación de la operación y comprobando que la situación administrativa del vehículo coincide con la compra realizada.
Si has comprado un coche usado a un particular, la DGT establece actualmente que el cambio de titularidad debe realizarse dentro de los 30 días siguientes a la firma del contrato. Si la operación se ha realizado mediante un profesional, comprueba igualmente que la documentación entregada y los datos del vehículo sean correctos.
| Comprobación | Qué revisar |
|---|---|
| Titularidad | Que el vehículo figure a nombre de quien corresponda y que los trámites derivados de la compra estén completados. |
| Documentación | Permiso de circulación, tarjeta ITV y documentos de la compraventa. |
| Seguro | Que el vehículo disponga de la cobertura obligatoria antes de utilizarlo. |
| ITV | Si está vigente y cuándo corresponde la próxima inspección. |
| Historial | Revisiones, reparaciones y operaciones de mantenimiento realizadas anteriormente. |
| Estado de entrega | Kilometraje, accesorios entregados y cualquier incidencia o daño documentado. |
La DGT permite consultar datos administrativos y técnicos del vehículo, incluido el estado del seguro y la próxima ITV, a través de sus servicios digitales.
Para profundizar en transferencias, impuestos y documentación administrativa, consulta la guía sobre normativa del coche en España.
Seguro y documentación antes de circular
El vehículo debe disponer del seguro obligatorio correspondiente antes de utilizarlo en la vía pública. La DGT señala además que los vehículos que permanecen estacionados en la vía pública deben mantener el seguro y la ITV en vigor.
En cuanto a la documentación, la DGT identifica como documentos necesarios para conducir el permiso de conducción, el permiso de circulación y la tarjeta ITV. Desde 2008 no es obligatorio llevar físicamente en el coche la póliza del seguro ni el recibo del último pago.
Si acabas de comprar el vehículo, revisa también que los datos que aparecen en su documentación sean correctos y coincidan con los del coche.
Crea un plan de mantenimiento desde el primer día
No es necesario sustituir componentes automáticamente por el hecho de haber comprado el coche. Primero averigua qué mantenimiento se ha realizado, cuándo se hizo y qué indica el fabricante para los próximos meses o kilómetros.
El objetivo es construir un punto de partida fiable. Separa las operaciones programadas de las tareas de cuidado cotidiano y de las reparaciones que solo deben realizarse cuando existe desgaste, avería o una indicación específica.

Mantenimiento del coche
Organiza el cuidado, las revisiones y las reparaciones durante la vida útil del vehículo.
Si el historial es incompleto, una revisión puede ayudarte a establecer el estado de partida del vehículo. A partir de ahí, registra cada intervención con su fecha y kilometraje para no depender únicamente de la memoria.
Cuidado rutinario: pequeñas comprobaciones que ayudan a conservar el coche
Entre una revisión y otra hay tareas encillas que ayudan a mantener el vehículo en buen estado y detectar problemas antes de que empeoren.
No todas tienen un intervalo universal. La batería, los limpiaparabrisas, el aire acondicionado o el estado de las llantas dependen del uso, el desgaste y las características del coche. Cuando el fabricante especifique un procedimiento o un intervalo, esa información debe ser la referencia principal.
ITV: comprueba la vigencia, no empieces a contar desde la compra
Comprar un coche no reinicia la ITV. La inspección corresponde al vehículo y su periodicidad depende de factores como la categoría, el uso y la antigüedad, no de la fecha en la que cambia de propietario.
Por eso, después de la compra debes comprobar hasta cuándo está vigente la inspección que ya tenga el vehículo. En los servicios de la DGT puedes consultar si está al día de la ITV y cuándo corresponde la siguiente.
Para conocer las periodicidades y entender qué significa un resultado favorable, desfavorable o negativo, consulta cómo funciona la ITV en España.
Qué hacer si aparece un problema después de comprar
Si aparece un testigo, ruido, pérdida de líquido, vibración, humo u otro síntoma que antes no habías detectado, empieza por documentar qué ocurre y en qué condiciones aparece.
Anota cuándo comenzó, el kilometraje, si sucede con el motor frío o caliente, a determinada velocidad o durante una maniobra concreta. Las fotografías, vídeos, avisos del cuadro y facturas de diagnóstico también pueden ser útiles para reconstruir posteriormente qué ha sucedido.
Si el problema puede afectar a la seguridad del vehículo, evita seguir utilizándolo hasta determinar si es seguro circular. Un síntoma sirve para orientar el diagnóstico, pero no permite determinar por sí solo qué pieza está averiada.
Si el problema aparece poco después de comprar un vehículo usado y sospechas que ya existía antes de la operación, conserva toda la documentación y el diagnóstico antes de decidir cómo proceder.
Guarda el historial desde el principio
Un historial ordenado permite saber qué se ha hecho en el vehículo y qué puede tocar próximamente. Guarda las facturas de mantenimiento y reparación, informes de ITV, cambios de neumáticos y batería, piezas sustituidas y cualquier otra intervención relevante.
Una forma sencilla de organizarlo es registrar para cada operación:
| Dato | Ejemplo de información |
|---|---|
| Fecha | Cuándo se realizó |
| Kilometraje | Kilómetros del vehículo en ese momento |
| Operación | Revisión, reparación o sustitución realizada |
| Taller | Quién realizó el trabajo |
| Piezas o líquidos | Qué componentes o productos se utilizaron |
| Próxima intervención | Fecha o kilometraje previsto, cuando exista |
Este registro facilita la planificación del mantenimiento y también permite explicar mejor el estado y el cuidado que ha recibido el coche si en el futuro decides venderlo.
Consulta también cómo utilizar y conservar el libro de mantenimiento del coche.
¿Qué necesitas saber según tu situación?
| Tu situación | Qué deberías hacer primero |
|---|---|
| Acabo de recibir el coche | Guarda los documentos y comprueba titularidad, seguro, ITV e historial. |
| No sé si la transferencia está terminada | Comprueba la situación administrativa del vehículo. |
| No sé cuándo toca mantenimiento | Revisa historial, fabricante, kilometraje y tiempo transcurrido. |
| No sé cuándo toca la ITV | Consulta la vigencia y los datos del vehículo. |
| Ha aparecido una avería | Documenta el síntoma y valora primero si es seguro circular. |
| Se ha encendido un testigo | Identifica qué aviso es y su nivel de urgencia. |
| Quiero conservar bien el coche | Organiza una rutina de cuidado y mantenimiento. |
| Quiero venderlo en el futuro | Conserva facturas, ITV y registros de intervenciones. |
Preguntas frecuentes tras comprar un coche
Comprueba que la titularidad y la documentación están correctamente gestionadas, verifica que el vehículo tiene seguro y revisa la vigencia de la ITV. Después, reúne el historial disponible y planifica el próximo mantenimiento.
En una compraventa entre particulares, la DGT establece actualmente un plazo de 30 días desde la firma del contrato para que el comprador realice el cambio de titularidad.
No. La DGT indica que desde 2008 no es obligatorio llevar físicamente la póliza del seguro ni el recibo del último pago. Sí debes asegurarte de que el vehículo dispone del seguro obligatorio correspondiente.
No. El cambio de propietario no inicia un nuevo periodo de ITV. Debes comprobar la vigencia que ya tiene el vehículo y cuándo corresponde su próxima inspección.
Sí. La DGT permite consultar entre los datos del vehículo el estado del seguro y la información sobre la próxima ITV.
No existe una lista de piezas que deban sustituirse automáticamente después de cada compra. Contrasta primero el historial con el plan de mantenimiento del fabricante y comprueba qué operaciones ya se han realizado y cuáles serán las siguientes.
Documenta el síntoma y busca un diagnóstico. Si puede comprometer la seguridad, no continúes utilizando el vehículo hasta saber si es seguro hacerlo. Conserva también contrato, factura, comunicaciones e informes relacionados con el problema.
